domingo, 1 de julio de 2012

Videojuegos, hedonismo, Skyrim


Desde la afición a las posturas radicales que tanto gusta en In the wake of Poseidon ("todos somos en esencia egoístas", "no existen narraciones realistas", etc), podemos afirmar con igual contundencia que toda acción, de un modo u otro, aporta algo a los demás; empezando por repartir puré de ajo y pan en un albergue social, pasando por el eficiente lavado de platos que el hombre posmoderno ya no tiene miedo a afrontar, y terminando en, soberbia aparte, la redacción de esta mismísima entrada. En todos los casos hay alguien que sale beneficiado, aunque solo sea por acudir fruto de la curiosidad a la Wikipedia para consultar qué coño significa “posmodernidad”. Tenemos, por supuesto, otro grupo inabarcable de acciones en las que cuesta un montón atisbar elementos que, digámoslo así, enriquezcan al conjunto social o sirvan en un plano muy muy micro al bien común ese.

Pensemos en los videojuegos: ¿qué aporto yo al mundo jugando a The Elder Scrolls V: Skyrim? Quiero decir, más allá de los cuarenta euros desembolsados que tan solemnemente han contribuido al fermoso crecimiento económico y a la estabilidad de las señoras arcas públicas. Me auto respondo: nada de nada. Jugando paso el rato, me entretengo, mato dragones y salvo al mundo por enésima vez, pero nadie se aprovecha de lo que hago. Vale que el sujeto de turno, después de invertir setenta horas en el dichoso jueguito, pueda sentirse muy atraído por el dibujo, la animación o el arte de forjar escudos de madera, pero bueno, ya me entendéis.

Disfrutar del videojuego constituye el último eslabón de una larga cadena creativa y productiva; después de él, la nada, el vació ontológico-sexual del consumidor de juegos de rol-acción. ¿Cuál es el fin último? Disfrutar y punto, o sea, hedonismo de toda la vida, con la particularidad de que éste, en el caso que nos ocupa, tiene lugar en un contexto acojonantemente individualista: “juego solo y juego para mí, no necesito de tu participación ni me interesa colaborar en nada ajeno a mi freakcial aventura deudora de las fantasías tolkenianas”.

El lector einstein advertirá que gracias a mi experiencia en Skyrim estoy escribiendo la entrada del domingo y, por tanto, “aportando”. Bien, se trata de una conclusión correcta, pero aunque solo sea por un momento no nos convirtamos en fistros amantes de la lógica.

Bien, ¿por dónde iba? Ah, sí, Skyrim (2011), el videojuego más vendido de la historia, con once millones de copias en menos de un año. Antes, la gente hacía cola para adquirir lo último de Oasis; ahora, para llevarse a casa como sea el videojuego de moda; y mientras tanto nos olvidamos de lo más importante, hacer cola para pegar a Liam Gallagher. Me descargue el archinombrado videojuego en navidad. A partir de entonces estuve una semana pegado a la pantalla del ordenador, cual sujeto lobotomizado por medios no invasivos. Llegué a pasarme un veinte por ciento de las misiones, momento en el que lo desinstalé. Ante la adicción incontrolable, en vez de moderar mi pulsión, opté por erradicar la fuente.

Decía un tipo que…

Instintivamente, recurren a ese mismo procedimiento de castrar y exterminar, en la lucha contra un deseo, quienes son demasiado débiles, demasiado degenerados para poder moderar dicho deseo: aquellos caracteres que, hablando metafóricamente (y no metafóricamente), precisan de la Trapa, necesitan declarar de alguna manera una guerra a muerte a las pasiones, abrir un abismo entre ellos y las pasiones. Sólo los degenerados no tienen más remedio que apelar a los procedimientos radicales; la debilidad de la voluntad, o, más exactamente, la incapacidad de reaccionar ante un estímulo no es sino otra forma más de degeneración.

Soy un degenerao. No obstante, la experiencia fue distinta al recuperar el dichoso videojuego en junio: tras un par de días de disfrute excesivo, moderé mis pasiones, lo cual puede tener mucho de complicado cuando el mundo ficticio al que te abres es tan absorbente. Imaginad una cadena de misiones que el jugador promedio tarda cuatro horas en completar. Es dificilísimo dividir esas cuatro horas, interrumpir la fuerza de una historia que atrapa, como dificilísimo es dejar a la mitad el último capítulo de la última temporada de tu última serie favorita. No sé si me explico.
Y claro, con imágenes tan molonas…

Soy el rey del muuundooooooooooo


Nada tan excitante como la caza mayor del mamut de la estepa...
...o la precavida visita a las misteriosas profundidades,
salvo el asesinato de curas
Por cierto, yo soy el felino este, de la raza khajita, ahí es nada





De vez en cuando doy un rodeo por las enigmáticas ruinas de los enanos
dwemer, la raza más sofisticá y, para más inri, ya desaparecida
Wonderful nights

14 comentarios:

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    1. Pues no sabes lo que te pierdes. Esto es como Dumas pero con hechizos de nivel 4.

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  2. Yo jugué al anterior, al Oblivion. Nunca fui de videojuegos complejos tipo rol, pero con este hice una excepción, me atreví con él y flipé en colores. Esperaré a que este salga en Platinum y me lo pillaré sin lugar a dudas... Y es que el hedonismo de vez en cuando está muy bien:)

    ¡Saludos!

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    1. Desde luego los tipos de Bethesda se lo curraron mucho para desarrollar un producto espectacular y accesible a partes iguales, con dos tramas gordas (dragones y guerra civil) que se entrelazan como pocas veces he visto, y un mundo inmenso. Hay que ser de piedra para no caer rendido.
      Yo comprármelo, a estas alturas, no; pero gustosamente haría una donación xD

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  3. Este post es la puntilla que me faltaba para convencerme de que tengo que hacerme con este juego. Lo mío es raro: tengo consola y me he enganchado a muchos juegos en el pasado, pero ahora mismo no hay ningún juego en el mercado que me motive lo suficiente como para empezar con él. Llevo sin jugar a nada desde el año pasado. No soy de los que juegan a muchos juegos ni prueban cosas por mera afición. Quizás sea que no tengo esa afición, pero cuando encuentro un título que me atrapa, lo disfruto mucho. Estoy esperando el nuevo GTA para este año, y a ver cómo pintará el nuevo Tomb Raider... Quitando eso, lo único que he hecho ha sido vender los juegos que tenía para sacar unas perrillas y constatar que ningún juego de los que salen nuevos me motiva lo más mínimo. Salvo una excepción: el Skyrim. No he jugado nunca, pero lo poco que sé de él me lleva a pensar que me va a gustar, y mucho. Varios colegas me lo han recomendado, incluso personalmente, del rollo: ''este juego está hecho para ti.'' ¿Que por qué no me he hecho con él? Sencillo: 70 pavazos en Xbox 360. Y yo eso de descargar, piratear... ni idea, y ni ganas de aprender. No valgo para eso. A ti te ha costado 40 no sé cómo. Yo es que por ordenador no juego a nada de este siglo, entre otras cosas porque no me funciona el CD/DVD. Esperaré a que baje de precio cuando sea 'clásico', o 'platinum', o como se llamen los juegos bajados de precio de la 360, y entonces sí, me viciaré. O no.

    Eso sí, nunca me ha pasado eso que dices de viciarte tanto a un juego que tengas que borrarlo, no he llegado a ese extremo. Pero, por ejemplo, cuando salió el Age of Empires en el 97 o 98, me lo compré y me pasé dos días sin salir de casa apenas, jugando al juego. Eso si, enseguida pude compatibilizar el enganche con una vida normal, como haces tú ahora con el Skyrim. Pero vayamos a lo que de verdad me interesa: ¿en el Skyrim hay ''mundo abierto'' y a la vez aventura y acción o es sobre todo un juego de rol? Lo digo porque los juegos de rol no son lo mío. Yo prefiero ante todo un 'mundo abierto' rollo Red Dead Redemption, y si me lo pones en una ambientación medieval fantástica ya me has conquistado, y si además es de personaje configurable y demás y tiene acción en tiempo real, y puedes recorrer el mundo, y... buf. Tiene que estar bien XD

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    1. Por partes:
      -¿70 euros? No me seas paco, que en eBay mismamente los precios están relativamente bajos (http://www.ebay.es/sch/i.html?_nkw=skyrim+xbox+360&_sacat=0&_odkw=skryim+xbox+360&_osacat=0&_trksid=p3286.c0.m270.l1313). También puedes esperar a que le den el título de Game of the year, momento en el que lo podrá comprar hasta el más pobre.
      -Te gustará. No había pensado en ti, pero sí, esto tiene que gustarte por cojones. Hay mundo abierto, y enorme, repleto de mazmorras, cuevas, bandidos, gigantes y todo tipo de historias que los desarrolladores bien se encargaron de colocar ahí. Yo llevo cincuenta horas de juego y no habré descubierto ni el 55% por de los lugares. En caso de tener dudas consulta algún análisis en Internet; no faltan.
      -Tomb Raider xD Juego clásico para un tipo clásico.

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    2. Yo no compro nada por Internet, ni tengo cuenta de Ebay, así que como mucho esperaré (sentado) a que lo bajen mucho de precio. Una pena, porque al fin vi jugar a este juego, ayer mismo, y lo poco que vi me atrajo bastante. ¿Cada raza de las que puedes elegir para el personaje tiene su tierra y su lugar en el mapa Skyrim? ¿te reciben de la misma forma en los sitios si eres de una u otra raza? ¿hasta qué punto importa la longitud de la mandíbula o el ancho de los ojos? Sea como sea, me encanta que se pueda personalizar tanto. Lo malo es que yo pasaría de las misiones principales y me perdería en la exploración del mundo.

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    3. ¿Cada raza de las que puedes elegir para el personaje tiene su tierra y su lugar en el mapa Skyrim?

      No. La historia se ambienta en Skyrim, territorio nórdico, algo así como una Euskal Herria perturbada por la guerra civil que enfrenta a independentistas y españoles, digo... imperiales. No obstante razas para elegir hay un huevo.

      te reciben de la misma forma en los sitios si eres de una u otra raza?

      Me temo que no tanto como nos gustaría. En todo caso, al momento de conversar, te nombran como "extraño felino", "sucio orco", "bardo listillo" y ese tipo de cosas.

      ¿hasta qué punto importa la longitud de la mandíbula o el ancho de los ojos?

      xD

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  4. Puedo enteder este tipo de cuelgues, aunque yo nunca pasé de los rudimentarios marcianos de hace treinta años. Imagino que los de mi quinta, acostumbrados básicamente a las máquinas de bolas y el futbolín, no estábamos programados para disfrutar -o siquiera entender- el tipo de implicación emocional que conlleva este asunto de los juegos electrónicos cercanos al rol y las sagas. No sé. De todos modos, ya digo, comprendo que hagan furor: en nuestra época lo hacía lo otro, y podíamos echarnos una mañana entera peleando con la máquina. En cierto modo, lo de ahora es una implicación más intensa y cerebral, cosa que no sé cómo valorar.
    Ahora que... ¿aportar al mundo...? Nosotros tampoco aportábamos nada. ¿Y qué?

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    1. ¿Y el bien común, qué pasa con él? :(
      Yo también le entiendo, Rick. No lo estaba yo ("programado para ... al rol y las sagas"), lo va a estar alguien no familiarizado con esta movida...
      Mis primeros encuentros con juegos de rol-acción (y otros de rol más puro) como "Skyrim" o similares fueron bastante infructuosos, no por la dificultad de los combates o de la interfaz, sino por lo que se necesita para crear y vivir un personaje en el propio videojuego. Los de acción lo ponen fácil al ofrecer un protagonista muy bien definido y sin capacidad de decisión; pero tener que darle forma uno mismo es otra historia, aunque los fabricantes son conscientes de ello y se abstienen de crear megaproductos inaccesibles.

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  5. Antes de pronunciarme, quiero romper una lanza por Sonámbulo. La saga 'Age of Empires' -El II mucho más que el I, sea dicho- marcó mi vida de preadolescente solitario pegado a una pantalla. Junto a los Total War y fetiches como 'Desperados', el 'Commandos' ambientado en el Oeste, un top 5 personal de todos los tiempos para mí, lo mejor en estrategia. Oh, qué decepción con el Total War dieciochesco, todavía me dura el trauma.

    Dicho esto, insisto, con 'Mass Effect' fliparías [El comentario de Rick es entrañable al referirse a los arcades ochenteros], aunque ha salido la tercera y última entrega de la saga, que todo el mundo pone por las nubes -Bueno, en este caso sería por los quásares [Risa histérica ON]-, y no he sido capaz de adquirirla. Ya no encuentro la motivación ni el tiempo para meterme en un videojuego, porque mi idea de videojuego es la saga 'Baldur's Gate' y de ahí en adelante, y eso exije dedicación, tiempo, y eso lleva a viciarte y a meterte por completo en la trama. Claro, eso con una novela es jodido como bien dices, dejar un capítulo a medias, así que una monstruosidad de epopeya elefantiásica y faraónica como 'Skyrim' en mi caso solicitaría un mes o dos aislado del mundo, y es mucho sacrificio tronck. Eso y que se me cansa la vista un montón. No puedorl. Si el 'Oblivion' lo dejé a medias, al igual que el 'Gothic III', aquí pasaría lo mismo. He perdido la ilusión por la rolopatía, diantre.

    PD: ¿Cuál es el sentido en sí de este post? xD

    PD2: http://a6.sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc7/306110_379489472101189_1130236656_n.jpg

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    1. Hmm, podríamos mantener una conversación apasionante con motivo del 'Empire: Total War' y sus batallas navales -con 40 barquitos- de IMPOSIBLE gestión.
      Para mí eres el tío de 'Baldur's Gate', ya lo sabes (empiezo a creer que es el único juego que te has pasado entero xDDD).
      Y no creas, yo estoy como tú; últimamente me entrego a pocas experiencias de estas. Además, que para 2 meses (4 semanas, que suena más efimerorl) de vacacaciones... No es plan de 'malgastarlos'.

      '¿Cuál es el sentido en sí de este post?'

      Se trata de un experimento. Quería comprobar qué contestabas -si es que lo hacías- a lo del 'asesinato de curas' :d

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    2. ¡Vicisitud y Sordidez!

      http://vicisitudysordidez.blogspot.com.es/2012/01/mi-nuevo-heroe-del-no-follaras-en-la.html

      xD

      [Hoyga, me he pasado hasta el 'Neverwinter Nights 2']

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    3. http://i43.tinypic.com/15gqck0.jpg

      Síndrome de Diógenes elderscrolliano.

      Posibilidades infinitas.

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