sábado, 17 de marzo de 2012

Sonata y forma sonata (y II)

3. Breves apuntes históricos

Antes de continuar con lo estrictamente musical, echemos un vistazo al origen de la sonata. Debemos ubicarnos para ello en los primeros tiempos de la música clásica (o académica, o culta, o docta. Será porque no hay palabras…), cuando empiezan a aflorar tratados relativamente sofisticados acerca de tonalidad, contrapunto, etc.; por no hablar de la producción musical de aquella época, más abundante de lo que podamos llegar a pensar.

El señor Gabrieli, posando
Evidentemente las primeras sonatas no tienen nada que ver con piezas citadas en el punto previo. Parece ser que el único nexo de unión consiste en que a ambas se las designa con el mismo nombre. Tomaré aquí prestadas las palabras de José Luis García del Busto:

El uso normalizado del término sonata para designar composiciones arranca, en efecto, del último tramo de la era renacentista y primero de la era barroca: en la Venecia de finales del XVI, los Gabrieli titulan como sonatas a piezas de forma libre cuya característica común y definitoria es, sencillamente, la de que son piezas de música instrumental: sonata (o toccata) en principio no significa más que música para ser "sonada" (o "tocada"), frente a la cantata o a la música vocal en general.

Eran otros tiempos.

Las sonatas, en sus inicios, además de caracterizarse por ser obras instrumentales, constaban de un solo movimiento, en contraposición a la arquitectura en cuatro movimientos bien definidos que, como hemos señalado, es típica de la sonata. Serán Haydn y Mozart durante la segunda mitad del s. XVIII, y Beethoven un poco más adelante, quienes profundizarán en ella, erigiendo las características principales de esta forma musical.

4. ¿Qué es la forma sonata?

Hasta ahora hemos hablado como mucho del carácter sonoro de los varios movimientos de una sonata, sin referirnos en ningún momento a la organización interna de dichos movimientos; organización que, cuando tenga que ver con el primero de ellos, referirá el nombre de “forma sonata”.

Una canción de rock puede estructurarse de la siguiente manera: riff y estribillo - solo de guitarra - riff y estribillo. Con la forma sonata, salvando las infinitas distancias, ocurriría algo parecido: tres secciones (exposición, desarrollo y reexposición) y una de ellas relativamente libre. El nombre de cada una casi habla por sí solo. En cualquier caso, he aquí lo fundamental:

-Exposición: Aquí se presentan los temas del movimiento; generalmente son dos, tres en algunas ocasiones.
-Desarrollo: Ocupa la sección central. En él, se desarrollan y contraponen los dos temas principales, con relativa libertad.
-Reexposición: Finalmente ambos temas se vuelven a exponer, con variaciones.

La otra peculiaridad de la forma sonata está relacionada con el tono de los dos temas: el primero (Tema A) debe estar escrito en la tonalidad de la obra; el segundo (Tema B), en la tonalidad relativa del primero. Esto es, si uno está en tono mayor, el otro lo estará en tono menor, y viceversa. En alguna ocasión se ha llegado a comparar la distinta significación expresiva de cada tema con los principios masculino y femenino.

Para conocer la tonalidad relativa de cada tonalidad, puede recurrirse a esta tabla. Las notas figuran con el sistema inglés de notación musical, es decir, C = DO, D = RE, E = MI, F = FA, G = SOL, A = LA y B = SI.

El hecho de que un tema esté en tonalidad mayor y otro en menor, busca, ante todo, generar tensión, contraste; proporcionar elementos que puedan hacer más rica la obra.

El siguiente esquema es realmente útil para mostrar los posibles caminos que puede adoptar una pieza escrita en forma sonata (en él se incluyen los apartados “Introducción” y “Desarrollo codal”, que no he mencionado porque no constituyen algo esencial en la explicación):



Ahora vayamos a una pieza de verdad, a ver qué tal se distingue la estructura de la forma sonata. Sonata para piano n. 2, de Chopin, primer movimiento: I. Grave – Doppio movimiento.

La obra está escrita en tonalidad de si bemol menor, ergo, en base a lo explicado antes (el primer tema debe estar escrito en la tonalidad de la obra), el primer tema estará escrito en si bemol menor. El segundo tema, como debe ser de tonalidad relativa, figurará en re bemol mayor. En cuanto al tempo, podría extrañarnos ese “Grave” (que implica lentitud en la interpretación), pues el primer movimiento de la sonata acostumbra a ser animado, veloz incluso. Esto tiene una fácil explicación: la pieza solo se desarrolla con parsimonia durante los primeros segundos de la introducción; a partir de ahí, y como indica el “Doppio movimiento”, la interpretación dobla su velocidad.


1. Introducción: 0:00 – 0:10
2. Exposición
-Tema A en si bemol menor: 0:11 – 0:47
-Puente modulante
-Tema B en re bemol mayor: 0:52 – 2:14
-Exposición repetida (era habitual repetir esta sección): 2:15 – 4:18
3. Desarrollo (íntegramente del tema A, con esa insistente célula rítmica de dos corcheas- silencio de corchea – tres corcheas – silencio de negra): 4:19 – 5:40
4. Reexposición (del Tema B, en si bemol mayor): 5:41 6:58
5. Coda (recordando en parte el patrón armónico y rítmico del Tema A): 6:59 7:16

Esta es al menos mi interpretación.

5. Matices finales

De nuevo, cito textualmente a José Luis García del Busto:

[La sonata] quedó establecida como una estructura en cuatro movimientos que, por ser una sucesión basada en el contraste agógico, recuerda a la sonata da chiesa y, por contener un movimiento de danza, recuerda a la sonata da camera. En todo caso, más que una síntesis del pasado, era la adopción de una forma que se revelaba extraordinariamente útil, rica en posibilidades, para ordenar un discurso puramente musical ("música pura") de manera que liberara al compositor del trabajo de idear cada vez un molde y, de paso, garantizara la fácil comunicabilidad, hacia sus posibles oyentes, de música que nacía con ambición estética, pero sin contenidos religiosos, ni dramáticos, ni argumentales, ni textuales en los que apoyarse.

"¿Pero qué me
   estás contando?"
Hasta aquí la teoría. Surge ahora una pregunta: ¿la estructura de la sonata se practicó de manera generalizada? Puede decirse que sí. Solo hay que echar un vistazo a las obras orquestales y de cámara del clasicismo y del romanticismo. En cuanto a la forma sonata, ¿hasta qué punto las composiciones se ajustaban a un esquema tan ortodoxo? Digamos que la cosa iba por compositores. Chopin, en la pieza anterior, desde luego no se toma al pie de la letra las formas prescritas; solo hay que escuchar la sección de central de desarrollo, en la que ni siquiera interviene el Tema B.

En cuanto a la aplicación de la forma sonata, Clemens Kühn es rotundo: La sonata clasico-romántica [en la práctica] no existe: cada obra arregla la forma sonata de un modo particular. No obstante resulta posible describir un modelo aplicable a todos los casos y que ha sido abstraído a posteriori, durante el s. XIX, de la riqueza de las obras de Beethoven. […] Una vez más no debemos tomar el patrón de Beethoven como algo absoluto: detrás de movimientos de sonata de Haydn o Mozart hay además un pensamiento distinto, como también lo hay en las sonatas de Schubert.

¿Era previsible, no?

8 comentarios:

  1. Digamos que me he perdido... Joder, mira que he escuchado sonatas y jamás me había fijado en lo bonito que son esos puentes modulantes...

    Dani, me tienes impresionado.

    Le daré a leer tu blog a la entendida de la casa.

    Un abrazo compañero.

    P.D. Me voy a poner los Etudes de Chopin, que leer Pollini me despertado el hambre...

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    1. ¿En qué punto te has perdido, Freaky? Yo soy todo amor e intentaré como mejor pueda aclarar posibles dudas.

      Y no es Pollini, es Iker Jimenez antes de cambiar de identidad
      http://www.covershut.com/covers/Chopin-Preludes-Maurizio-Pollini-Front-Cover-33844.jpg
      xD

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  2. No te preocupes, volveré a leerme las dos y punto. Aún así, si me quedan dudas, te pregunto.

    Y joder, es verdad como se parece Iker Jimenez a Maurizio Pollini... Jajaja

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  3. Yo de teoría nasti de plasti, Dani, disfruto inconscientemente de la música, ya sea clásica, rock o whatever, pero así como lo explicas tú de algo me entero... Esta tarde me pienso dar un homenaje de sonatas que me van a salir bemoles por las orejas. He visto que tengo esa Sinfonía 104 de Haydn, "Londres". Y mirando entre los discos he encontrado algunos de "Impromptus" de Schubert. ¿Qué son? ¿También sonatas? Tienen cuatro movimientos de esos de Allegro molto moderato, Andante y demás... Soy una feliz ignorante que disfruta aprendiendo, con estas entradas seguro que apreciaré más lo que escucho. Muchas gracias, Dani, eres un sol bemol mayor.
    Besos!

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    1. jajajaja

      ¿Impromptus? Pues mira, ni idea. Guardo en una carpeta del PC varios, también de Schubert, esperando para ser atendidos.
      Me remitiré a la wiki:

      El impromptu es una pieza, tradicionalmente pianística, que se caracteriza por la continua improvisación. Esta forma musical se estructura normalmente en tres partes ABA (forma tripartita).

      Así a bote pronto lo asocio con otras formas que presumen también de bastante libertad, como el nocturno o la fantasía.
      Aunque igual resulta más convincente lo siguiente:

      «Impromptu. (Del lat. in promptu, de pronto). m. Composición musical que improvisa el ejecutante y, por ext., la que se compone sin plan preconcebido». Así define el diccionario de la RAE un término que se utiliza con enorme vaguedad, incluso por compositores en cuyos catálogos figura más de un "impromptu". No es éste el caso de Chopin, cuyos cuatro impromptus, calificados por Liszt de "caprichos musicales bordados por la fantasía", son el resultado de un laborioso trabajo, incluso de un "verdadero juego de ingeniería musical", como dice Piero Rattalino cuando escribe del Impromptu en la bemol mayor. Nada que ver con los impromptus de Schubert o con las serenidades pre-impresionistas de Fauré. Impromptu como palabra para definir una libre forma de hacer música. Sin forma ni definición.

      Nada que ver con la sonata, al parecer :P

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  4. Pues yo digo lo mismo que don Ludwig: ¿pero qué me estás contando?
    En serio: tremendo nivelón. Yo soy un oyente esporádico de esta música, y la verdad es que salvo los diez o doce grandes no he pasado de ahí. Tengo una remota idea de las técnicas y los vericuetos matemáticos del asunto, pero esto me desborda. Lo curioso es que me ha encantado tu disertación, de las que a mí me gustan: tú eres otro rollista como yo -y como Raúl. Pero bueno, otros le llaman afición. Y de eso ya veo que te sobra.

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    1. Agradezco el comentario, y la sinceridad.
      Al final me quedo con la sensación un poco agridulce de saber que no he conseguido dejar bien claro qué es eso de la sonata (mi objetivo principal, al fin y al cabo). Por otro lado, he aprendido algunas cosas y he dado forma a un texto que, tal vez, en el futuro, rehaga (estilo Sonámbulo); éste ya digo que me ha salido un poco atropellado; con tantas movidas de la universidad no sé si era el mejor momento para redactarlo.

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