jueves, 15 de marzo de 2012

Sonata y forma sonata (I)

1. Preludio

Hay géneros que me resultan inaccesibles, el blues y el jazz en particular. Conozco nombres y he escuchado canciones, pero ni he sentido el alma de uno ni la magia del otro. De todos modos tengo la convicción de que la música, salvo flechazos espontáneos, se vive con más intensidad cuando por medio hay un conocimiento acerca de la lo que está sonando. ¿Puede alguien disfrutar de Kind of Blue sin tener idea de lo que Miles y compañía tratan de llevar a cabo? No lo sé, yo desde luego no.

Manuscrito de Bach. Con qué
arte escribía en partitura el tío
Con la música clásica (llamémosla así a partir de ahora. Prefiero la incorrección consciente a la pedantería, aunque no lo parezca), tener idea de qué estructuras subyacen a la composición es importante, tanto en obras orquestales como en -y sobre todo- piezas en las que solo interviene un instrumento (piano, por ejemplo) y por tanto la ausencia de diversidad tímbrica es absoluta.

Casi todas las músicas son complejas, e introducirse en ellas resulta más arduo que nunca para los que, como yo, estuvieron varios años cobijados en la cueva de los 40 Principales y similares. No diré que los hits de hoy constituyen la música más simple que se ha “escrito” nunca, pero sí que el bombardeo masivo de singles basura que los grandes gestores de lo audiovisual llevan a cabo sobre nosotros diariamente repercute en el hecho de que no nos acostumbremos a saborear obras más ricas y menos explícitas. Porque pasar de la enorme hez de Ai se eu te pego a Schubert (o a Bob Dylan, que diría Aitor) es como abandonar la saga Crepúsculo e hincarle el diente a una de las grandes novelas del siglo XIX (la que vosotros queráis): tarea difícil.

¿Qué es la sonata? Una forma de concebir la obra en conjunto. ¿Y la forma sonata? Una manera de organizar el discurso musical en el interior del propio movimiento. La importancia radica en que dichas estructuras ha ofrecido las coordenadas principales a partir de las cuales millares de obras han sido compuestas durante un siglo y medio. Hablar de la música del clasicismo y del romanticismo es hablar de sonata y forma sonata (entre otras muchas cosas, claro), y adentrarnos en ambas dos es condición clave para entender un poco mejor a unos cuantos de “los grandes”.

“Sí, todo muy interesante y trascendental, pero sigo sin saber qué es cada cosa”. En realidad habría que diferenciar entre sonata y forma sonata: la primera alude a una estructura determinada de cuatro movimientos; la segunda, a la arquitectura musical del primero de esos cuatro movimientos. De ahí que haya optado por dividir el texto en cuatro apartados: el primero para abordar la sonata, el segundo para de forma breve ubicar en la historia tanto a una como a otra, el tercero para someramente explicar qué es la forma sonata y el cuarto para indicar hasta dónde llega todo lo aquí expuesto. Así que vayamos al lío.

2. ¿Qué es una sonata?

Los medianamente versados en música clásica ya estarán familiarizados con obras de cuatro movimientos. Para los que no, decir que formas tan elementales como son la sinfonía y las que agrupa la música de cámara (tríos, cuartetos y quintetos en buena medida) suelen estar construidas en base a cuatro movimientos. Tres ejemplos:

Sinfonía n. 41, de Mozart
1. Allegro vivace
2. Andante cantabile
3. Menuetto (Allegretto)
4. Molto allegro 

Cuarteto para piano n. 2, de Dvořák
1. Allegro con fuoco
2. Lento
3. Scherzo. Allegro moderato, grazioso
4. Finale. Allegro ma non troppo

Sinfonía n. 104, de Haydn
1. Adagio - Allegro
2. Andante
3. Menuetto. Allegro
4. Finale. Spiritoso

Retrato de Haydn, faltaría más
¡Spiritoso! ¡Haydn!, el hombre de las 104 sinfonías (frente a las 9 de Beethoven o las 10 de Schubert, no tan lejanos en el tiempo); auténtica y prerromántica producción en masa.

Allegro, adagio, scherzo, etc. hacen referencia al tempo/velocidad con que el compositor indica que debe interpretarse la pieza (siendo largo el tempo más lento de todos -20 pulsaciones por minuto- y prestíssimo el más acelerado -más de 200 pulsaciones por minuto) y dan nombre a cada uno de los movimientos. De hecho, hasta entrado el siglo XX, lo excepcional es que el nombre de una pieza orquestal o de cámara invite a la imaginación, véanse el primer movimiento de la Pastoral de Beethoven ("Despertar de alegres sentimientos con la llegada al campo") o el cuarto de la Sinfonía fantástica ("La marcha del cadalso").

Pero estábamos hablando de la sonata. Bien, ésta no solo afecta a la cantidad de movimientos de una obra determinada (cuatro); prescribe además el carácter de cada movimiento:
-El 1º es bastante animado e introduce patrones importantes en la obra. Casi siempre toma la forma de allegro.
-El 2º acostumbra a desarrollarse con más lentitud (andante, adagio o lento) y en innumerables composiciones del romanticismo acoge los motivos musicales más emotivos.
A continuación una absoluta maravilla de Schumann (Op. 47) para ejemplificar sonoramente esto último:
-El 3º posee un carácter más ligero, en cuanto al ritmo y la duración. En la sinfonía del siglo XVIII este tiempo es un minueto (música de danza heredada del barroco). Será Beethoven el encargado de sustituir el minueto por un scherzo, desapareciendo así la influencia bailable e incrementándose las posibilidades de libertad y desarrollo.
Invoco a Dvořák (Op. 81):
-El 4º, en cuanto al tempo, suele presentar también la forma de allegro.

Cabe añadir que en ciertas obras el segundo movimiento tranquilo pasa al tercer lugar y el tercer movimiento animado al segundo lugar. Es el caso del

Cuarteto para piano Op. 47 de Schumann
1. Sostenuto assai – Allegro ma non troppo
2. Scherzo, Molto Vivace
3. Andante cantabile
4. Finale, Vivace

Sellos de Schumann. Así da gusto
mantener correspondencia


Lo dicho es adaptable para buena parte de las sinfonías y la música de cámara compuestas hacia finales del s. XVIII y el s. XIX; también para la forma musical del concerto (así se denomina a las obras escritas para orquesta e instrumento solista, el cual puede ser un piano, un violonchelo, etc. y asume un carácter protagónico) con la salvedad de que, en el concerto, el tercer movimiento -en forma de scherzo- desaparece. Véase el




Concierto para piano Op. 54 de Schumann
1. Allegro affettuoso
2. Intermezzo – Andantino grazioso
3. Allegro vivace

Cuando la sonata está escrita para un instrumento, recibe el nombre de sonata; cuando lo está para tres, cuatro o cinco, hablamos de trío, cuarteto o quinteto; finalmente, cuando lo está para una agrupación orquestal, lo que tenemos delante es o bien una sinfonía o bien un concierto. Pautas todas ellas válidas para adentrarse de manera general en obras pertenecientes al clasicismo y el romanticismo.

19 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo en lo del conocimiento, muy de acuerdo, pero para mí ha sido siempre primero el flechazo, Dani, ya hablemos de rock, de flamenco, de jazz o de dodecafonismo.

    Para todo aquel interesado, recomiendo la "Introducción a la música" de Ottó Károlyi, espléndido tratado de teoría musical del que sigo aprendiendo mucho.

    Saludos cordiales.

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    1. Me parece que he sido muy rotundo en los primeros párrafos. Yo, como tú y como casi todos, también he tenido "flechazos" (eso de escuchar un disco/canción/pieza/loquesea por primera vez, sin saber casi de qué va la historia, y quedar embobado en el mejor de los sentidos); pero creo que hay géneros en los que el conocer adquiere más importancia, y también creo que eso es algo directamente relacionado con la complejidad y lo acostumbrados que estemos a una música en cuestión.

      Y ya puestos yo recomiendo 'Método completo de piano', de Terry Burrows, que para iniciarse en estas cosas -se disponga o no de un piano- viene de perlas.

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    2. Lo que tienes que hacer es leerte la autobiografía de Miles Davis este verano y zambullirte en el jazz y ser un sophisticated motherfucker.

      PD: Gracias por la mención dylaniana.

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    3. Ni se te ocurra leerte la autobiografía de Miles Davis antes de la biografía de Ian Carr sobre el mejor músico del siglo XX.

      Saludos.

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    4. ¿A quién hago caso, al Homer bueno o al Homer malo? Es más, ¿quién es el Homer bueno y quién el Homer malo?
      http://www.youtube.com/watch?v=FGMc9Q4IEWM

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  2. Eres la hostia de grande... ¡qué maravilla de post! Esta mañana lo leí y me quedé flipado.

    ¿Vas a hacer lo mismo con todos los ''palos'' de clásica? (Me gusta eso de la incorrección consciente)

    Un abrazo grande.

    Gracias por escribir...

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    1. Joder Freaky, qué manera de infundir ánimos la tuya. Te quiero, tío xD

      Pues me gustaría seguir con este tipo de entradas, profundizando pero a la vez con un estilo muy introductorio (de veras que me he esforzado para que la lectura sea lo menos farragosa posible xD), porque veo que hay muy pocas webs en las que se publiquen artículos sobre música clásica que casi cualquiera pueda entender (http://www.orfeoed.com/menu.asp aquí una de lo más interesante). La mayoría de ellos son o textos "muy avanzados" o links a piezas famosísimas en plan Nessun Dorma, La cabalgata de las Valquirias o el primer nocturno de Chopin, lo cual no está mal, pero es que hay un mundo inmenso e increíble a la espera de ser explorado.

      Y me callo, me callo, que parece que voy de héroe moderno...

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    2. Sigue, por favor. Voy a ver esa página. Y sobre lo de los ánimos, te diré lo siguiente. Me parece que personas como tú o Aitor tenéis que escribir, reflexionar y compartir. Es un don el de la reflexión y el poder de comunicar... Tenéis que explotarlo. Y yo, personalmente, os doy las gracias por ello. No te imaginas lo que aprendo.

      Un abrazo.

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  3. Tremendo nivel, sí señor. Estamos de acuerdo en que el conocimiento sobre lo que se escucha amplía la riqueza de matices, aunque sea de modo inconsciente. Sabiendo las pautas que rigen un estilo musical se disfruta doblemente: por la emoción personal que nos causa la pieza y por su fidelidad a lo que nos esperábamos formalmente.
    El alma del blues o magia del jazz, como tú dices, es un ejemplo bastante bueno: a primera vista resultan tanto difíciles de apresar para un blanco, que por lo general ha de conocer mínimamente las estructuras para poder apreciarlas. Luego ya entra la empatía, claro.
    Y la música clásica es algo parecido, aunque el papel que juega el entendimiento es mayor, yo creo: sin una ligera base teórica como la que tú has expuesto aquí -de modo magistral, por cierto- es muy difícil que un oyente de hoy en día, rodeado por sonidos cotidianos mucho más pedestres, pueda acercarse a su belleza. Si la técnica es fundamental en cualquier tipo de música -hasta en el punk hay unas normas-, más todavía en un artificio en el que interviene hasta la matemática. Y luego, otra vez, la empatía o no.

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    1. Plenamente de acuerdo.

      Es que acercarse a estructuras complejas que subyacen a sonidos a los que no estamos acostumbrados, si no hay un conocimiento previo, puede acabar de mala manera. Tengo la impresión de que eso me ha ocurrido con el jazz.

      Diría incluso que la música clásica previa al siglo XX es más accesible, por aquello de que la atonalidad (con la que no estamos en absoluto familiarizados), en aquel entonces, todavía no se había convertido en una opción más; como mucho empezaba a atisbarse en determinadas obras.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Pido disculpas por un error garrafal; tiene que ver fundamentalmente con el nombre "forma sonata", que lo he usado incorrectamente.
    Lo expuesto en el segundo punto hace referencia a la sonata (sin el "forma" delante). Será en la siguiente entrada cuando ya me refiera a la forma sonata.
    Es simplemente una cuestión de nombres, de un par de nombres,, pero entiendo que a alguien no muy puesto en estas cosas pueda hacerse un lío, lo cual, obviamente, me fastidia.
    Soy el primero que está aprendiendo.

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    1. "Cuando la sonata está escrita para un instrumento, recibe el nombre de sonata; cuando lo está para tres, cuatro o cinco, hablamos de trío, cuarteto o quinteto; finalmente, cuando lo está para una agrupación orquestal, lo que tenemos delante es o bien una sinfonía o bien un concierto."

      Por el momento esto es lo más importante xD

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    2. "En realidad habría que diferenciar entre sonata y forma sonata: la primera alude a una estructura determinada de cuatro movimientos; la segunda, a la arquitectura musical del primero de esos cuatro movimientos."

      Esto también.

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  6. Károlyi dice que "La forma sonata se caracteriza por su desarrollo en un solo movimiento".

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    1. Exact, pero yo soy sucnor y designaba a una cosa y otra con el mismo nombre.

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  7. Yo tiro un poco más a la postura de Gonzalo, ya sabes: lo primero el flechazo, luego los conocimientos musicales. Es decir, cuanto más se conozca, mejor puede apreciarse, pero creo que en ningún caso me ha acabado gustando de verdad una obra musical tras saber algo sobre ella si previamente no me ha dicho ya algo. Pero bueno, que tienes razón, claro. Me gustan los adjetivos que has elegido para describir el blues y el jazz, eso ya indica que aunque no seas un experto, algo te dicen esos géneros.

    Estoy aprendiendo con estas entradas, ahora sigo con la otra.

    PD: Así, con apenas una escucha, el Cuarteto para piano n. 2, de Dvořák me ha gustado más que Mozart y Haydn. Pero vamos, que solo con una escucha... ¿Será por eso que prefiero a los románticos? Con esos sí habrá flechazo, ¿será eso? XDD

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    1. Ay Dios, ¿pero no te habrás escuchado las dos sinfonías y el cuarteto de Dvorak? xD Las había enlazado basicamente para hacer más explícito el hecho de los cuatro movimientos, y lo mismo con el concierto y el cuarteto de Schumann. De todos modos escuchar las obras de esta entrada nunca sería una mala elección. Bueno, yo la única que no conozco es la de Haydn, pero quería mencionarlo para poder comentar la chorrada de las 104 sinfonías (es que es una salvajada, joder xD).

      Mantengo la teoría de que los románticos proporcionan mayor número de flechazos por escucha que, como mínimo, sus antecesores. El cuarteto que citas de Dvorak es una auténtica maravilla. El segundo movimiento ("Lento"), con ese motivo de violonchelo al inicio, resquebraja el alma, por mucho que luego el tema se anime y uno llegue a recomponerse.
      Dejo el link a una interpretación de ese cuarteto (colosal en mi opinión):
      http://www.youtube.com/watch?v=duhb9WCrtWI

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