jueves, 21 de julio de 2011

Tolerancia

Al escuchar la palabra “conflicto”, es habitual que a nuestra cabeza acudan imágenes relativas a luchas armadas, violencia física, y toda clase de enfrentamientos fatídicos, indistintamente de si tales situaciones se dan entre personas, bandas o naciones, o de si son llevadas a cabo a puñetazo limpio o tomando prestada la última tecnología. Con ánimo de improvisar una tipología, podríamos distinguir dos grandes clases de conflictos: los que son fruto del choque de intereses económicos o estratégicos, y los que nacen de la intolerancia. Un ejemplo representativo del último tipo sería el de las luchas estrictamente religiosas, es decir, aquellas en las que se es enemigo por participar de una creencia distinta. Sin embargo, dejemos de lado la intolerancia étnica y religiosa, y regresemos exclusivamente a la llamada “vida cotidiana”; todo ello para examinar muy modestamente uno de los procesos por los que se canalizan las diferencias entre seres humanos: la tolerancia.

I - Distintos

Aprovecho para mencionar que en esta entrada no tendré en cuenta las diferencias biológicas; sólo las de orden cultural y las que provienen de la experiencia (aunque separar experiencia y cultura no es lo más riguroso). No quedaría muy lejos de la realidad afirmar que tanto la cultura (entendida como conjunto de tradiciones, estilos de vida y hábitos) en la que nacemos y nos socializamos así como las experiencias por las que transitamos, condicionan fuertemente nuestro ser; por todo ello pensamos y actuamos de una manera específica, y, sobre todo, otorgamos relevancia a unas cosas por encima de otras. En adelante, llamaré “sensibilidad” a esta “distribución de la relevancia” (resultado de cultura y experiencia), pues ser sensible a una cuestión es sencillamente darle importancia.

II - Empatía

Entre dos personas con una sensibilidad parecida, la empatía tiene más posibilidades de hacer acto de presencia. Pensemos por ejemplo en un par de individuos que se han criado en entornos familiares muy estrictos y que además saben, por experiencia propia, lo que es tener un familiar con cáncer. Entre ellas -al menos en los asuntos dos asuntos señalados- habrá identificación: uno entenderá las condiciones del otro porque también las vive o las ha vivido y, por tanto, están integradas en la mirada de que dispone a la hora de tratar con la realidad. De aquí se deduce que la empatía se desarrolla exitosamente entre “iguales”. ¿Pero qué pasa cuando hay diferencias en cierto ámbito de la sensibilidad? Si un jovenzuelo siente indiferencia hacia los aniversarios de pareja y a su novia, por el contrario, le resultan fechas clave, ¿cómo va a producirse la identificación y a evitarse un más que previsible conflicto?

III - Tolerancia

Al hilo de la esta pregunta, se hace preciso introducir el concepto de tolerancia. Bastaría con que los dos novios hicieran un esfuerzo para trascender sus límites culturales y hacer suya, por unos momentos, la sensibilidad del otro; entonces la gestión de la diferencia culminaría de forma inmejorable. Digamos pues que la tolerancia comienza su recorrido en el momento en que el individuo admite que su manera de entender el mundo, los valores que le guían, y, en definitiva, el significado que atribuye a las pequeñas y las grandes cosas, es compartido por pocas o ninguna persona: son millones los que otorgarán la misma relevancia que él a cosas concretos (un atardecer, un hobby, un insulto), pero es casi imposible que alguien comparta la totalidad de sus significados; de ahí nace la singular sensibilidad que caracteriza a cada persona. A partir de aquí podemos decir que, mientras la empatía sólo opera generando identificación entre personas cuya relación hacia un objeto (en la acepción más intangible de la palabra) es la misma, la tolerancia, al hacer que el sujeto valore la sensibilidad del otro para con un objeto tanto como si fuera la suya propia, consigue un campo de acción inconmensurablemente más amplío. En resumen, caben distinguir varias etapas: reconocimiento del carácter singular y heterogéneo de nuestra sensibilidad (y de las circunstancias que la hacen posible), reconocimiento de que ésta no se haya por encima de las demás, y puesta en práctica de la tolerancia.

Para ejemplificar esta aglomeración de ideas, describiré el caso de una madre y un hijo que está en el final de la adolescencia. Ellos tenían una relación “normal” hasta que el zagal se echo novia; desde aquel momento se redujo el tiempo que él y su madre permanecían juntos, y se incremento desmesuradamente el tiempo que él pasaba con la zagala; algo que, si bien el primero veía completamente razonable, a ella le escamaba. En este hermoso ejemplo, el objeto de la sensibilidad, es decir, aquello a lo que se le da o se le deja de dar importancia, es el tiempo a pasar con la novia.


La empatía resultaría imposible ya que su relación con el objeto es distinta. La tolerancia, en cambio, llevaría a ambos a entender que su postura ni es la única ni tiene porque ser la mejor, y que toda identificación pasa por entender las condiciones del otro y, de ahí, su sensibilidad.

IV - Intolerancia

¿Qué ocurre si no hay tolerancia por ninguna de las dos partes? En tal caso, una sola diferencia puede hacer emerger muchas más. Volvamos al ejemplo anterior: la madre, al no conocer los motivos que le llevan a su hijo a pasar tanto tiempo con su novia, puede llegar a recriminárselo, con lo que su hijo, al desconocer también las razones de la madre, se mostrará hostil. Será el momento perfecto para introducir en la discusión toda clase de discrepancias entre ambos en forma de acusaciones recíprocas. Se trata de una cadena de malentendidos resultado de que ninguno de los dos advierte la sensibilidad del otro; así, se comportan como si aquel a quien tienen enfrente fuera una versión de ellos mismos que atribuye el mismo valor a las mismas cosas.

Son factibles multitud de elucubraciones: la situación que se crea al encuentro de una persona tolerante con una intolerante, el malestar que se va acumulando en alguien que ve constantemente ninguneada su sensibilidad… Concluyamos simplemente que toda intolerancia produce consecuencias, y en caso de no existir algo que le haga contrapeso, el conflicto estallará en cualquier momento.

V - El Robocop

Surge una duda razonable: ¿dónde ponemos los límites? Porque decir que todo lo subjetivo es respetable por el hecho de ser subjetivo, es reivindicar un “todo vale” que nadie desea. El punto medio se nos aparece como lo idóneo: ni intolerancia hacia todo ni lo contrario. ¿Según qué criterios? No lo sé.

19 comentarios:

  1. El ladrillo viene a ser una síntesis de unos cuantos textos que escribí en mayo y junio a raíz de varias disputas personales que no tenían otra causa que la intolerancia (mía y de los demás). Me siento orgulloso porque todo esto que a alguno puede parecerle una paja mental de escándalo, me ha servido para no ser tan cretino en la vida.
    Mirad hasta donde llega mi tolerancia que comprendería perfectamente que sólo hubiera dos comentarios: el mío y el de José en plan “¿y tanto cuento para algo tan simple?”.

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  2. Ah, la tolerancia. Yo he aprendido a llevarla a base de lo de siempre, jachondeo. Quitando hierro al asunto. Así y estando con gente muy diversa, desde fachas, jurrus, perroflautas, no alineados como Tito y su Yugoslavia, católicos, ateos, tú, José, Sonámbulo (Tío, luego a la tarde te contesto el correo, sorry), etc. Vamos, evitando discutir. Porque soy de los que piensa que en cosas muy de dentro, uno no convence al otro y viceversa bro.

    -Bien, el primer punto, de acuerdo.

    -Segundo punto... en efecto. Dos jebis con camisetas de los Maiden en el metro terminarán abrazados aunque no se conozcan. Aunque tu ejemplo es mejor por razones obvias de mi retromongolismo y tu sentido común.

    "Si un jovenzuelo siente indiferencia hacia los aniversarios de pareja y a su novia, por el contrario, le resultan fechas clave, ¿cómo va a producirse la identificación y a evitarse un más que previsible conflicto?"

    Sencillo, ella le soltará una bronca y el otro, como buen calzonazos, que es lo que somos los tíos, y esto es así y es mejor que sea así porque Ella siempre tiene razón, tras dormir en el sofá unos días, no se le olvidará ni a tiros la fecha.

    -Tolerancia; bueno, creo que el ejemplo de los novios... para el post sí pero para el tema visto globalmente está bastante cojo. Aunque visto de otra manera es más útil así. Siempre se emplean estos términos para temas muy amplios y en realidad donde deberían aplicarse sería a una escala más íntima.

    "... es casi imposible que alguien comparta la totalidad de sus significados; e ahí nace la singular sensibilidad que caracteriza a cada persona"

    Egoístamente es una putada, pero sí, es necesario para la tolerancia. Pero el mundo es egoísta. La madre es egoísta. ¡Sigamos leyendo!

    "Será el momento perfecto para introducir en la discusión toda clase de discrepancias entre ambos en forma de acusaciones recíprocas. Se trata de una cadena de malentendidos resultado de que ninguno de los dos advierte la sensibilidad del otro; así, se comportan como si aquel a quien tienen enfrente fuera una versión de ellos mismos que atribuye el mismo valor a las mismas cosas."

    Claro. Hasta Atila, digo José, se sentirá identificado plenamente. El ser humano es así de gilipollas. Por lo que dices pero también por no ser capaz de decir el problema abiertamente y hablar de ello. ¡Diantre, es que siempre te guardas todo! Guardarse las cosas y echar la culpa al otro por no preguntar es tan estúpido como de repente estallar y empezar a tirarse los trastos a la cabeza. Los problemas están para hablarlos copón. Eso es lo que puedo aportar. Si la madre siente celos, o si el zagal lo que quiere es pasar tiempo con su novia, lo que tienen que hacer es decírselo y no estar de morros y recelando el uno del otro porque eso no lleva a ninguna parte. Bueno, a algún talk show de Antena 3.

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  3. Ataulfo, por favor.

    No iba a poner nada (excepto que tu concepto de empatía me parece un tanto limitado y no respeta mucho lo de ponerse en el lugar del otro; si 2 personas tienen los mismos intereses y una weltanschauung [toma ya!] similar yo hablaría más bien de que comparten una misma posición), pero la palabra de verificación es crepe, y eso creo yo que se merece una pequeña reseña.

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  4. Aitor, me alegra ver que has pillado el post de principio a fin. No estaba nada seguro de si había quedado un texto comprensible; de ahí la encuesta final xD He utilizado sobre todo ejemplos relativos a familias y relaciones de pareja porque ahí se concentra mucha cerrilidad. Y en las relaciones de amistad otro tanto. La vida social ofrece ejemplos a espuertas, y en este caso veo saludable omitir lo que tiene que ver con diferencias raciales o religiosas (grandes motivos de conflicto), porque desde todo sitio nos llegan mensajes en plan "respeta al negrito", "tolera a los musulmanes/cristianos/ateos/whatever", pero nadie nos advierte de que lo cotidiano está repleto de diferencias, y de que podemos perder mucho si no hacemos un esfuerzo por ser tolerantes en aparentes nimiedades. ¡Y qué razón, hamijo, en lo último que dices! No voy a interpretar el asunto como un economista antiguo y aconsejar que, como lo racional es que dos personas enfrentadas se comuniquen, deben hacerlo y yastá (ojo, no digo que tú hayas dicho eso); porque son muchos los factores que influyen. Es como lo de entrar a una tía que te pone: lo racional sería imitar a Manolo Escobar y llevártela a la cama, pero nos mueven más cosas que la racionalidad.

    José: ¿Empatía? ¿Limitado? Bueno, u know, conceptos como ese o el de "sensibilidad" son simples acuñaciones temporales al servicio de una explicación. Podría venir un psicólogo y tirarse de los pelos al ver que algo con lo que él hizo una tesis doctoral ha sido reducido a dos líneas; o un sociólogo, o... En fin, que en caso de que se me haya entendido, estoy contento xD Weltanschauung me suena. ¿O era weltschalung? Malditos alemanes y sus palabros. Lo de crepe no lo he pillado, tío.

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  5. Lo de crepe era una chorrada como la copa de un pino, así que no te preocupes. Yo debería ser el que se preocupase xDD

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  6. Pues es una reflexión muy útil para el día a día, Dani. Yo cada vez tolero menos la palabra tolerancia, jajajaja, paranoias mías, aunque así como la usas tú no me suena tan hueca. Es que no me dice lo mismo tolerar que respetar; en la palabra tolerancia encuentro siempre cierto tufillo a "porque no tengo más remedio que tragarte", una especie de respeto de boquilla, o algo así. Respetar creo que es ir un paso más allá, implica un pequeño esfuerzo personal por nuestra parte, porque sí, salir un ratito de nuestra piel para meternos en la de otra persona es un esfuerzo, pero tiene su recompensa, ¿verdad? El caso es que sí, Dani, conflictos hay por todas partes, forman parte de la vida como el respirar, y es mejor resolverlos con buena predisposición que dejarlos ahí, engordando y echando raíces. Es verdad que nos perdemos muchas cosas si nos quedamos pinchados erre que erre en nuestra propia visión y no tenemos en cuenta otras miradas.
    Aprovecho la ocasión para discutir una mijita con Aitor, que el comentario sobre los calzonazos es horrorosamente horroroso y no puedo con esos estereotipos sexistas. Es que me pongo en la piel de un hombre y, oye, a mí personalmente me molestaría que me llamasen calzonazos por tratar de agradar a mi pareja. Es amor, coño. Unas veces agrada uno y otras veces agrada otro, y agradar a quien quieres suele ser agradable. Además, pregunta: ¿por qué no existe un adjetivo como calzonazos para las mujeres? ¿ehn?
    Besos!

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  7. Llevo días queriendo leer esto con calma y comentar, porque lo que he ido leyendo cada vez que he entrado un ratillo me ha molado, pero hasta ahora no he encontrado el momento. Vamos allá. Si no te importa, voy poco a poco comentando. Espero no repetir nada, no he leído los comentarios anteriores.

    Las palabras 'tolerancia' e 'intolerancia' siempre me han dado problemas, porque no hay una definición clara de ellas. Por otro lado, si no existieran palabras así, nuestro lenguaje sería una mierda (me salgo del tema).

    Hice un curso de resolución de conflictos, y allí se trataba un conflicto solamente en la primera 'acepción' que has usado. Siempre como choque de intereses. También se ponían ejemplos de las luchas religiosas usando la primera clase de conflicto de tu tipología. Pero claro, entiendo que tu diferenciación es necesaria si queremos manejar ese escurridizo concepto del que yo (precisamente por serme escurridizo) quería desprenderme: la tolerancia.

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  8. Nah, baby, no me convences. El término "calzonazos" es empleado para un tipo sin personalidad que hace todo lo que su pareja le ordena para agradarla. No creo que eso sea "amor". Don't worry, encontrarás post mil veces más sexistas en mi blog en los próximos meses. Dani no tiene la culpa. Sonámbulo, menos. Quizá José Fernández xD

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  9. Dije 'en la primera acepción', pero me refería a su sentido amplio. Cualquier tipo de conflicto, visto desde el choque de dos intereses enfrentados: la novia que quiere dormir en tu lado de la cama, pero a ti te gusta ese lado.

    Dejando lo anterior de lado, vas hacia las identificaciones y sensibilidades de cada individuo, y manejas el concepto 'empatía'. Ahora cuadra aún mejor la tolerancia. Tenemos que suponer una empatía, porque no creo que se de nunca una empatía (ponerse en el lugar del otro) completa ni con respecto a una sensibilidad concreta, pero aceptamos barco, porque tal como lo planteas, creo que tiene sentido. Es muy interesante cómo planteas el punto III.

    (Aparte, tu ejemplo ilustrativo vía Paint es muy risas.)

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  10. Aitor, nos hemos cruzado. Bueno, sigo con mi plastazo de comentario. Ahora acabo XD

    Punto IV: Ahora ya no hablo yo, sino ese profesor de psicología que tuve que nos dio el módulo de conflictos (si queréis imaginároslo, era clavadito a Peter Griffin, ¡en serio!)= el conflicto aparece al principio, en el mismo momento en el que la madre piensa que el zagal pasa demasiado tiempo con la lagart... con la novia. Los conflictos, entendidos así, aparecen a todas horas, y luego se desarrollan de distintas formas.

    Punto V (el Robocó):
    Por eso no me gusta manejar conceptos complicados como 'tolerancia' sin tener un marco de referencia. Según Peter Griffin, puede solucionarse de varias formas:

    A) La madre cede y no le dice nada al hijo. Para el hijo, no existirá ningún conflicto, se acabó. Pero la madre, en cambio, pongamos que se traga su indignación/cabreo/mala hostia para adentro. Depende del caso, claro, pero puede ser una mala opción, pues tragarse esas cosas no es bueno, la madre lo acabará soltando contra una tercera persona que no tiene culpa (el hijo pequeño, al que mandará hacer deberes), o bien contra el propio hijo (negándose a hablar con él) o lo que es peor: contra ella misma (soy una inútil, no entiendo a la juventud.)

    B) El hijo cede. La madre contenta. Pero el hijo lo mismo... y además se queda sin mojar. Esto no tiene sentido.

    C) Ambos dialogan y ceden cada uno algo, o sea: negocian. Depende el caso, puede ser bueno. En este caso no creo que salga bien, llevaría a situaciones absurdas. Ejemplo: el hijo no lleva a la novia a casa porque sabe que su madre se va a enfadar. Una especie de acuerdo tácito en este caso. Pasa en las mejores familias.

    D) Ambos dialogan y llegan a un acuerdo en común. El caso ideal. Y retomando tu tipología y conceptos: acaban empatizando con el mismo objeto, o sea que a la madre también le gustaría tirarse a la nuera... No, espera, esto no es así XDD Es coña.

    Siento el rollo. Solo he usado un poco lo que aprendí en la clase de conflictos, nada nuevo bajo el sol, y tirando a la psicología práctica. No aporto una respuesta completa al problema de la tolerancia, por supuesto.

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  11. Mmmm... No solo no abarca el problema, sino que se desvía. Ahora veo que me he desviado muchísimo, perdona. Yo he ido más al 'cómo resolver el conflicto generado por la intolerancia o por cualquier otra cosa', y no a la resolución individual de la intolerancia, que es adonde vas tú.

    Pues quizás sea eso, que haga falta una acción que incumba a ambas partes en juego. Si no, es imposible. ¿Cómo hacer que un racista no vea a los negros como a monos? Espontáneamente no va a cambiar de opinión. No cabe negociar, porque esto no es un conflicto estratégico, como bien separaste antes. Tiene que haber un rompimiento, si, que una de las partes (en este caso el racista) pierda en la contienda. Se debe poner límites a su libertad en según qué casos. La opción D que manejé antes muchas veces no es posible. Ahora bien, ¿dónde poner los límites? Depende de la sociedad en la que nos estemos manejando y del caso, supongo.

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  12. Sonámbulo, aquí se aprecian tus comentarios y tu sombría figura; expláyate cuando quieras.
    El punto IV nos lleva a la cuestión ética, y ahí parece que o se entra a saco o no se consigue "nada".
    Tema de los palabros: Yo he distinguido entre empatía y tolerancia, Lu entre tolerancia y respeto, lo cual está bien siempre que digamos previamente a qué nos estamos refiriendo. Lo contrario sería un cruce de rebuznos xD
    Las resoluciones que has dado a la problemática mother & son están bien formuladas. Creo que te has ceñido sobre todo a la faceta estratégica del conflicto. Aunque teoricamente es un conflicto de intereses... La tolerancia asoma como medio para resolver/apaciguar la tensión en la medida en que dichos intereses están reforzados por una visión bastante estrecha de lo que deben ser las relaciones madre-hijo e hijo-novia; por ambas partes, claro. También es cierto que tú ahí has aplicado lo que aprendiste en el curso xD Me sorprende que no os ofrecieran una perspectiva del asunto más en términos de comprensión e incomprensión de las diferencias. ¿Porque de qué sirve negociar y llegar a un acuerdo si una -o ambas- de las partes continúa creyendo que tiene razón? Bueno, claro que sirve, pero está lejos de ser lo más chupi.
    Respecto a la disyuntiva calzonazos vs amante afectuoso, estoy con Aitor y estoy con Lu. Todo depende del marco de referencia ese que dice Sonámbulo, y de lo que dice Lu ("unas veces agrada uno y otras veces agrada otro"), porque si el que cede siempre es uno, vaya relación... Yo conocí a un pavo que... aquello no era ser un calzonazos, sino servir de esclavo encontrando la satisfacción en ello. Allá cada cual, hoyga.
    Lu, fistra, realmente estamos de acuerdo. Lo dicho: tú hablas de "respeto" y yo de "tolerancia", pero la esencia de ambas definiciones es similar.

    Saludos a los tres (y a José también). Gracias por leer y comentar :)

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  13. Sexacto, es que hay tipos que se convierten en esclavos. Pero si la "X" delante. Vamos, un horror y un anulamiento de la personalidad total de la muerte. Sobra deicr que ante la total falta de afecto yo haría lo mismo, para qué engañarnos. Claro que la diferencia entre saber si se hace por amor incondicional o por sumisión y miedo es muy difícil de ver desde fuera. Maldita sea, en este blog sólo falta Punset, dammit!

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  14. "Si un jovenzuelo siente indiferencia hacia los aniversarios de pareja y a su novia, por el contrario, le resultan fechas clave, ¿cómo va a producirse la identificación y a evitarse un más que previsible conflicto?".

    Atención a tu maravillosa respuesta, baby (tú y tus generalizaciones): "Sencillo, ella le soltará una bronca y el otro, como buen calzonazos, que es lo que somos los tíos, y esto es así y es mejor que sea así porque Ella siempre tiene razón, tras dormir en el sofá unos días, no se le olvidará ni a tiros la fecha". Sé lo que significa el término "calzonazos", Aitor, por eso me molesta que se use tanto y tan mal. Has llamado calzonazos a todos los hombres. Aunque ahora me vengas con que era una broma y que no tengo sentido del humor, lo has hecho, truhán. E insisto, es curioso que no exista un término similar para las mujeres sumisas. Quizás no está tan mal visto socialmente que las mujeres se anulen para agradar a sus parejas, mientras muchos gestos cariñosos de los hombres con sus mujeres son motivo de burla y pitorreo. Quizás. Sí te doy la razón en que el amor es casi imposible de valorar desde fuera, y que cada pareja tiene sus códigos, sus pactos, su forma de funcionar... Como diría Raphael (¿era él?), qué sabe nadie.

    Así que propongo una respuesta alternativa y menos sexista para la cuestión plateada por Dani. Que lo discutan amigablemente hasta llegar a un acuerdo:
    - Mira, esto es importante para mí, lo podemos resolver si te pones una alarma en el móvil para los días clave, ¿no?
    - Ya, pero es que a mí celebrar aniversarios así por obligación... Yo te quiero todos los días...
    - Sí, si ya sé que es una gilipollez, pero soy gilipollas y me hace ilusión... ¿Tanto te cuesta?
    - Veeeenga, vaaaale, lo intento, pero en la próxima discusión tú das tu brazo a torcer y gano yo, que conste.

    Se dan un besito y problema resuelto hasta el próximo encontronazo.

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  15. Yisuscraist, Lu, eso ya es rizar el rizo. El siguiente paso será mandar cartas a Alfaguara protestando por el sexismo de los cuentos infantiles y manifestarse delante de Disneylandia porque el final de 'Blancanieves' es machista. Tampoco existe el término "marido florero" u "hombre objeto" y no me siento ofendido. Es más, me descojono y digo que aspiro a serlo. Nah, no me convence. Más que nada porque no creo que adorar a tu mujer y quererla infinitamente sea ser un "calzonazos", un "calzonazos" es un tipo que no tiene personalidad y se deja mangonear. No veo dónde está el misterio en todo esto, sólo que ves sexismo por todas partes.

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  16. Hola xD
    Yo diría que el feminismo ha dado lugar a dos fenómenos: el estudio de las estructuras que han favorecido la desigualdad entre hombres y mujeres, y -en consecuencia- las acciones en pos de acabar con dichas estructuras. Y también diría que se han diseñado leyes contraproducentes, en la medida en que tratan de cambiar la realidad social sin poner todos los medios para "informar" al ciudadano de la necesidad de ese cambio; de ahí términos como "nazi-feministas" y la aparición de perez-revertes varios. A mí entender el proceso debería ser distinto, o sea, hacer un esfuerzo para ayudar a la gente a entender lo que son las desigualdades de género -y su actualidad-, y que el personal, si eso, cambie las costumbres por voluntad propia. Porque si las secretarías de igualdad se limitan a legislar despóticamente, salen de las piedras argumentos como el de Aitor en relación a los cuentos; la gente se inquieta, y con toda la razón del mundo. Yo tampoco quiero ir a una biblioteca y que los clásicos de la literatura universal incluyan en su portada una etiqueta en plan "esta obra ha sido modificada según los criterios del Consejo del nosequé", y cualquier ejecutivo responsable debe hacer lo posible para evitar ese follón.
    En el caso del calzonazismo, Lu ha esgrimido un buen argumento: el hecho de que no haya una palabra destinada a caracterizar esa anulación de la personalidad frente al hombre puede significar que tal hecho, por su generalidad en periodos históricos recientes, se ha normalizado; no es visto como algo fuera de lugar, y eso pone de manifiesto la existencia de estructuras de desigualdad. Nostante, puede haber otras tantas razones que expliquen que no exista una palabra como calzonazos aplicada al género femenino. Who knows, who knows.

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  17. No me veo pidiendo que cambien cuentos escritos en siglos pasados, Aitor, pero mira por dónde no me extraña que trates de ridiculizar mis comentarios haciéndome quedar como una feminista desnortada. Cuando yo nunca me he definido como feminista, pero a tu lado quién no lo parece... Puede que los comentarios sexistas que veo no estén por todas partes, sino concentrados; si te fijas, no discuto con nadie más que contigo de estos temas... Sólo estoy diciendo que si yo fuese un hombre, no diría eso de "somos unos calzonazos", ni me gustaría leérselo a otro hombre ni a una mujer. No me gustan las generalizaciones de "los hombres son" o "las mujeres son", supongo que te habrás dado cuenta ya de eso. Yo estas observaciones te las hago con todo el cariño del mundo, baby, para que te fijes un poco en la carga que llevan algunas palabras o expresiones, en el sentido que dice Dani, y lo único que consigo siempre es que te pongas más a la defensiva. No aprendo. Me gustaría poder decir que no voy a entrar más al trapo, pero sería mentira, no lo puedo evitar, jajaja, me va la marcha. Y encima amenazas con posts deliberadamente sexistas en los próximos meses... Eres una puta mosca cojonera, darling.
    Dani, tío, veo que tú entiendes perfectamente por dónde voy. Coincidimos en que las imposiciones suelen ser contraproducentes, totalmente de acuerdo contigo, por lo menos a corto plazo.
    Besos!

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  18. Dudes, son frases hechas o términos que los usa todo el mundo. Yo no veo lo extraordinario del término "calzonazos" y me parece buscarle tres piernas al Rocco. Se generaliza en todo, al hablar de géneros también. Siempre se dice "Es que todos los hombres noséqué" y no pasa nada porque cualquiera es lo suficientemente cabal como para darse cuenta de que cuando dices eso no vas con el listín telefónico desde la A hasta la Z diciendo todos los nombres masculinos de la lista. C'mon, mis posts no son deliberadamente sexistas, escribo siempre lo que me sale, era una broma. De hecho no creo que tenga nada "sexista" programado. No es que me ponga a la defensiva, es que digo lo que pienso y es que realmente me parece que el tema de decir "calzonazos" se ha salido de madre y no es para tanto. Las cosas no tienen importancia hasta que se le dan. Tampoco hay femenino de "ser un pagafantas" y no me llevo las manos a la cabeza, son chorradas que se dicen que no tienen ninguna importancia y no creo que condicionen el comportamiento de nadie, y si lo hacen, si un tipo se comporta de X manera para que nadie le llame "calzonazos", no es que tenga un problema de sexismo, es que es tonto a secas xD

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  19. Curioso asunto, en un post que trata sobre la tolerancia nos encontramos con un enfrentamiento en el que tal vez falta un tanto de tolerancia por ambas partes, o al menos un intento de entendimiento mutuo.

    Yo seré rara, pero leo cosas como las que ha escrito Aitor y no me siento ofendida para nada, son chorradas, maneras de hablar, y le doy toda la razón en que hay tios completamente anulados a los que esa palabra se les queda incluso corta, pero todavía hay mas tías en esa situación sin que nadie lo vea como algo fuera de lo normal. Gente completamente dependiente, marionetas afectivas, qué mas da la palabra.

    Me gusta tus ralladas Dani :)

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